La alimentación dice mucho de un país. Y en España dice mucho “bueno”. Esto es lo que se desprende del último informe publicado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente este 2019, que indica que cada vez comemos mejor. En este análisis de usos y costumbres alimenticios, destaca que el consumo de carne y productos cárnicos en España es inferior a los máximos recomendados por los organismos oficiales para una alimentación saludable. Esto quiere decir que, el patrón de consumo de carne en España se encuentra dentro de las recomendaciones de los especialistas. 

En concreto, en 2018, cada español tomó una media de 46,19 Kg de carne al año, evidentemente, aquí se incluyen las carnes procesadas (embutidos) y todo tipo de carnes. Si lo desgranamos por los grandes grupos de tipos de carnes, se desprende que, al día, cada español consume de media 34,4 g de carne de porcino, 18,1 g de vacuno y 5,3 g de ovino/caprino. 

¿Y qué significan estas cifras?  Pues que los españoles consumimos por debajo de los máximos propuestos por las sociedades científicas. Es decir, que comemos carne, sí, pero de forma saludable. 

Y es que, en nuestras mesas todavía se impone la buena praxis de la Dieta Mediterránea, patrón dietético saludable, y patrimonio intangible de la Humanidad. 

No hay que olvidar que, en nuestro país, la carne y los productos cárnicos son ingredientes básicos de todo tipo de recetas, desde las más tradicionales a las más innovadoras. Y en estas elaboraciones, los vegetales siempre tienen un gran protagonismo. Por ello, son platos que siguen formando parte de la Dieta Mediterránea, considerada una de las más recomendables del mundo.

En foodVAC nos gusta también recordar que la carne sigue siendo un alimento con beneficios nutricionales. Por ejemplo, proporciona proteínas de alto valor biológico. Además, es una buena fuente de hierro y aporta a nuestro organismo vitamina B. Ciertamente, por otro lado, algunas carnes aportan grasas saturadas, lo que tienen una incidencia en el colesterol.  

Por ello, es recomendable tomar carne dentro de un contexto de alimentación saludable, variada y equilibrada. Y acompañado con la práctica de deporte y unos hábitos de vida activos, imprescindibles para mantenernos sanos. 

 

Send this to friend