Cada tercer jueves de junio se celebra el Día Mundial de la Tapa, una excusa para acordarnos de algo tan popular, cotidiano y “nuestro” como son las tapas. Porque si hay una elaboración más genuina de nuestra gastronomía es la tapa, ese aperitivo que se sirve en la mayoría de los bares o restaurantes acompañando a una bebida, un bocado que puede ir de la sencilla aceituna o la más laboriosa de las recetas. Es aquí, donde los productos de foodVAC tienen mucho que decir. Puesto que permiten al cocinero en tiempo reducido crear infinidad de elaboraciones en miniatura. Pero antes de entrar en las recomendaciones culinarias, un “tapeo” histórico.

Porque para saborearla aún mejor, nada mejor que conocer su origen. Aunque tal y como la conocemos hoy debe su origen a tiempos modernos, muchos son los que ubican su creación en el medievo. Unos cuentan que Alfonso X el Sabio fue de los primeros en “tapear”, ya que a causa de una enfermedad le prescribieron beber sorbos de vino que él combinaba con bocados entre horas. Tras recuperarse, dispuso que en los mesones se sirviese vino con algo de comer, para tapar los efectos del alcohol. Otros dicen que fue en el reinado de los Reyes Católicos, cuando se empezó a servir en las tabernas el vino tapado con algo de comida. Los clientes debían acabar primero con la comida para poder quitar la tapa y así beberse el vino o la cerveza. Lo hacían así algunos para “tapar” el vino de las moscas y otros para “tapar” los efectos del alcohol.

No fue hasta 1936 cuando la Real Academia de la Lengua incorporó la palabra «tapa» al diccionario, aunque la primera definición ya la recopilaba en 1918 en el «Diccionario General y Técnico Hispanoamericano», del gaditano Manuel Rodríguez-Navas y Carrasco.En él se define la tapa como «aceituna, salchicha, fiambre o bocadito que se da en los colmados y tabernas».

>La cosa ha cambiado mucho, y desde que el mismísimo Ferran Adrià se rindiera a la tapa, no hay bar o restaurante que se precie que no sirva tapas en sus mesas y barras. Y aquí es donde foodVAC puede dar soluciones para innovar e incluso agilizar la labor del chef. Porque con nuestros productos cocinados al vacío -sobre todo el pulled chicken y el pulled pork, pero también el secreto ibérico, la terrina de oreja de cerdo, o la carrillera de cerdo o el rabo de ternera deshuesado-, así como nuestros tartares -de salmón, de atún o de vacuno- es fácil innovar y crear tapas modernas, o clásicas. No en vano, la tapa representa un terreno fértil para la imaginación.

Recientemente, por ejemplo, en Profesional Horeca recopilaban algunas ideas para preparar tapas con nuestros productos, especialmente, con dos de las novedades: el pulled chicken y la terrina de oreja de cerdo. Así, recordaban que “el pulled chicken es un ingrediente (…) con infinidad de posibilidades culinarias en todo tipo de tapas, tacos, snacks, entrantes y platos principales. Elaborado con pechuga de pollo, sal y pimienta, se precalienta al baño maría o microondas en la propia bolsa una vez descongelado. Se suma a otra exitosa referencia foodVAC, el pulled pork”. Mientras que de la oreja de cerdo decían que “puede presentarse de mil maneras, desde fría, con vinagreta, hasta planchada o tostada al horno, entre otras, y puede porcionarse en formato tapa”.

Unas pocas ideas que pueden dar origen a mil y una elaboraciones ¿Tapeamos?

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